En esta sección (que será actualiza cada cierto tiempo) encontrarás algunas consejos que debes tener en cuenta a la hora de comprar tu vivienda; bien a través de una inmobliaria como nosotros, o bien directamente al constructor o el propietario.

 

Qué impuestos deberás pagar cuando quieras vender tu casa

Cuando se vende un inmueble -independientemente de que sea la vivienda habitual o no- hay que decalrar a Hacienda los beneficios obtenidos con la operación, es decir, la diferencia entre el precio al que se vende y la cantidad que se pagó por él en su momento. Pero los impuestos dependerán, sobretodo, de la fecha en la que se compró el inmueble. Por eso, lo primero es situarlo en uno de los siguientes periodos y ver que tratamiento fiscal le correponderá.

  • Antes del 31/12/86. Las ganancias obtenidas con la venta se encuentran totalmente libres de impuestos.

  • Entre el 31/12/86 y el 31/12/94. La cantidad sometida al impuesto -diferencia entre el precio de compra y el de venta- se reduce en un determinado porcentaje, según el año en que se haya realizado la compra. Cuanto más alejado esté en el tiempo, mayor será la reducción -cada año supone una minoración del 14,28%- y menor será la cifra que se deba declarar al fisco. Sobre ésta, se paga un tipo fijo del 18%.

  • Después del 31/12/94. A partir de esta fecha, ya no hay derecho a reducción y Hacienda se lleva un 18% de los beneficios. Lo que sí ocurre es que, cuando éstos de calculan, se actualiza el precio de compra de acuerdo a la inflación, ya que diez millones de pesetas, por ejemplo, valían más hace cinco años que ahora. Para hacer esta actualización se utilizan unos coeficientes correctores que publica todos los años el Gobierno. El efecto es que la suma que tributa resulta algo más pequeña.

  • Menos de un año. Es la situación más desfavorable. El beneficio obtenido tributa al tipo marginal del contribuyente -entre el 18% y el 48%, según sus ingresos-. Por eso siempre es mejor esperar a que pase al menos un año para vender.

 

Lo que debes saber si vas a comprar un piso

Si has decidido convertirte en propietario de una vivienda serán muchas las dudas que te asalten. Comprar una casa es una gran decisión que afectará durante años a tu manera de vivir y, desde luego, a tu economía. Las estadísticas revelan que los españoles dedicamos más de la mitad de los ingresos de toda nuestra vida a este apartado. Comprar una casa puede ser una inversión o un desastre. En caso de que nos equivoquemos en la elección, es muy difícil echarse atrás. Por eso es importante estar bien informados y sopesar bien todos los aspectos económicos, legales y personales que influyen en la decisión.

 

Cómo negociar con los bancos

Gastos que debes calcular

  • Ten claro cuanto dinero necesitas, contando con todos los gastos que vas a tener, como las comisiones bancarias y los gastos del notario.
  • Haz una solicitud igual en distintas entidades: incluye la misma cantidad, varios plazos de pago, tipo de pagos -mensuales, semestrales- y pide que te anoten todos los gastos que cobran y cuanto pagarás en cada plazo.
  • Con esa información, compara y vuelve a negociar con las entidades que mas te interesen. Es probable que con la que trabajas habitualmente pueda hacerte la mejor oferta. Ten en cuenta que se valoran tus ingresos y tus movimientos en las cuentas.
  • Pide las condiciones por escrito para que puedas estudiarlas y enseñárselas a la competencia. No todas las condiciones iniciales son "inamovibles". Desde el interés a los gastos, pueden variar en función de tu "caché" y habilidad para negociar.
  • Las comisiones que te cobrarán por determinados servicios: desde la apertura, a la tasación del piso.
  • Los gastos que te cobrarán si decides hacer aportaciones para ir reduciendo la deuda más rápidamente.
  • Debes conocer cuál es el precio que deberás pagar si decides cancelar el crédito totalmente.
  • Presta mucha atención a la cantidad que te ponen como índice de referencia para las revisiones anuales en el interés del préstamo. Las revisiones tendrán una cierta cuota, por ejemplo un 0,50%, más el índice de referencia, mejor el Euribor (antes Mibor).
    Cuanto menor sea ese porcentaje, menos te costarán las subidas en cada revisión.
  • El TAE es muy importante, ya que es el interés que pagarás de verdad.

 

¿Qué es...?
  • El TAE. Es la Tasa Anual Equivalente; es decir lo que vas a pagar al final. A veces tiene poco que ver con el interés que te ofrecen.

  • Euribor ó CECA. Es el índice de referencia de los bancos y cajas, respectivamente, para subir o bajra los créditos variables. Fíjate en cuanto te subirán el crédito en cada revisión anual. En tu contrato pondrá que lo hará en un porcentaje -que suele ser oscilar entre el 0,25% y el 2%- más el Euribor (antes Mibor). Puedes ahorrarte mucho eligiendo bien.

  • Comisiones. Son los gastos que el banco te cobrará por gestionarte el crédito. Suelen ser la de apertura y la de cancelación.